El Fenómeno El Niño ya representa un riesgo concreto para la agroexportación peruana. El aumento de las temperaturas, las alteraciones en la floración, la aparición de plagas y enfermedades, los riesgos sobre la infraestructura agrícola están configurando un escenario de mayor incertidumbre para una actividad que depende estrechamente de las condiciones climáticas. La uva de mesa, arándano, palta, mango y cítricos se encuentran entre los principales cultivos que requieren mayor vigilancia durante la campaña 2026-2027.
El Fenómeno El Niño dejó de ser únicamente una amenaza proyectada para convertirse en una variable que productores y agroexportadores deben incorporar a sus decisiones de campaña. Durante 2026, el calentamiento del mar frente a la costa peruana y las temperaturas elevadas han generado alteraciones en el comportamiento de diversos cultivos, especialmente en la costa norte.
El problema adquiere una dimensión mayor cuando se considera que la agricultura de exportación peruana se ha construido sobre calendarios productivos estrechamente vinculados con temperaturas, horas de frío, disponibilidad hídrica y ventanas comerciales internacionales.
Uva de mesa, arándanos, palta, mango, espárragos y cítricos se encuentran entre los productos más expuestos. El impacto no se limita al rendimiento. También compromete la calidad de la fruta, los volúmenes exportables, los costos de producción y la infraestructura que sostiene toda la cadena.
Temperaturas alteran la producción
El principal efecto del Fenómeno El Niño se está produciendo en el comportamiento fisiológico de los cultivos. Las temperaturas superiores a los valores habituales modifican la floración, brotación, cuajado y maduración de los frutos.
El problema es especialmente sensible en cultivos cuyo calendario productivo depende de condiciones térmicas determinadas. Una variación en el momento de floración puede trasladarse posteriormente a la cosecha y modificar los volúmenes disponibles para exportación. El impacto tampoco será igual en todas las zonas. Piura, Lambayeque, La Libertad, Lima e Ica presentan condiciones productivas distintas y, por lo tanto, diferentes niveles de exposición.







