El Niño Costero está cambiando el calendario de los frutales en la costa peruana. El efecto depende del cultivo y de la fase fenológica que coincide con el calor.
Por: Erick Espinoza Núñez, ingeniero agrónomo, profesor e investigador de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) (*)
El Niño Costero 2026-2027 ya se siente en la costa norte del Perú. En Chao, la floración del palto viene atrasada cerca de un mes. En arándano se observan pocas yemas florales, sobre todo en ‘Ventura’. En uva de mesa, algunos campos llevan un adelanto cercano a 15 días.
Estas respuestas parecen opuestas. Sin embargo, tienen una explicación común. El calor no actúa igual en todas las fases. Puede impedir que una yema reciba la señal necesaria para florecer. También puede acelerar un ciclo que ya está en marcha. Si la temperatura supera el rango favorable, puede reducir la fotosíntesis y dañar flores y frutos.
ENFEN señala que las temperaturas seguirían muy por encima de lo normal. El mayor calentamiento se espera entre fines de 2026 e inicios de 2027. También se prevén lluvias en la costa norte desde noviembre. El estrés térmico podría combinarse luego con exceso de agua en el suelo.

El 2023 sirve de referencia, pero no fue igual
El Niño de 2023 mostró muchos de los daños que podrían repetirse. Sin embargo, ese año ocurrió el ciclón Yaku en marzo. Las lluvias inundaron campos del norte. El exceso de agua redujo el oxígeno del suelo. Las raíces tuvieron menos energía para absorber agua y nutrientes. También aumentó el riesgo de enfermedades radiculares.
Por eso, los resultados de 2023 no pueden atribuirse solo al calor. Fue un estrés combinado. En 2026 todavía no se ha presentado un evento semejante. Esta diferencia debe quedar clara. El 2023 es una referencia de riesgo, no una copia exacta de la campaña actual.
Menos carbono disponible
Las temperaturas altas aumentan la respiración de mantenimiento. La planta consume más azúcares para conservar sus tejidos. Las noches cálidas son sensibles. Continúa la respiración, pero no hay fotosíntesis que reponga el carbono perdido.
El déficit de presión de vapor, o DPV, puede agravar el problema. Si el aire demanda más agua de la que suministran las raíces, los estomas se cierran. Entra menos dióxido de carbono y baja la fotosíntesis.
El resultado depende de la duración del estrés, el riego, la carga y el área foliar. El calor moderado acelera el crecimiento. El calor intenso reduce la ganancia de carbono. Adelantar una fase no significa mejorar el rendimiento o la calidad.

Palto: floración tardía y competencia con los brotes
El palto ‘Hass’ necesita temperaturas relativamente frescas para inducir la floración. Las noches cálidas reducen esa señal. Las yemas permanecen más tiempo en estados intermedios. La floración aparece tarde y desigual. Esto ayuda a explicar por qué el sur ya florece, mientras el norte muestra atraso.
El seguimiento realizado en Chavimochic durante 2023 registró floración retrasada, menor cuajado, caída prolongada y más fruta pequeña. El patrón es consistente con el calor. También pudieron intervenir Yaku, las raíces, la carga y el manejo.
La temperatura afecta la apertura de las flores, la sincronía entre los estados femenino y masculino, el polen y el óvulo. Una floración atrasada podría coincidir con mayor calor. Esto aumentaría el riesgo de un cuajado bajo o desuniforme.
Después del cuajado surge otro problema. Con agua y nitrógeno, el calor puede estimular los brotes. Estos compiten con los frutos por carbono y agua. Puede aumentar la caída y reducirse el calibre.








